Finalmente llegamos a Mérida y la primera impresión fue el gran parecido que tiene a una zona de Santo Domingo llamada “Gazcue”. Casas hermosas, victorianas, Art Deco, bellísimas.
Era día libre y no nos quedó otra cosa que ir a comer, qué más!.
Nos llevaron a un restaurant que realmente fue una experiencia culinaria trascendental!. “La Pigua”. Especialidad en pescados y Mariscos.
Aquello fue de volverse loco, excepto JL que se puso a inventar con un picante y cuando lo probó, vio “Estrellitas y Duendes”, literalmente! ja ja ja!. Si, porque no fue que lo probó, fue un montón de picante el que se llevó a la boca! y ahí se pidió desde sal hasta yougurt para poderle quitar el sabor, ja ja ja!
Todo rico, todo fresco, todo para chuparse los dedos!
Ayer nos levantamos y nos llevaron a conocer las ruinas de “Dzibilchaltun”. Ruinas mayas donde se encuentra el templ de las 7 muñecas. Un lugar de mucha paz y conservado en muy buen estado, el cual demuestra la genialidad de los Mayas en la construcción. El Templo está ubicado en un sitio específico, que durante el equinoccio, el sol pasa justo por el medio del templo, llenando con su luz el ventanal o la puerta por donde se asoma.
Algo realmente asombroso!. Lástima que ésto sucede en marzo. Imagino que debe ser un espectáculo único.
Al mediodía no nos quedó otra cosa que sacrificarnos e ir de nuevo a “La Pigua”, parece que no nos gustó mucho y queríamos darle otra oportunidad! ja ja ja!. Igual de excelente, se lo recomiendo a todos cuando vengan a Mérida.
Ya en la tarde, soundcheck y en la noche el concierto, para el cual bajó bastante la temperatura.
Excelente público, muchos dominicanos, no me imaginé que había tantos aquí. y una energía tremenda.
La verdad, que no esperaba que los “escuincles” iban a bailar nuestro merengue a ese nivel, ni que les iba a gustar tanto, pero la verdad es que nos la hicieron pasar super bien!.
Gracias Mérida y hasta la próxima!!!.

