Y la fiesta continuó al otro día. Sólo que ahora le tocó el turno a los empleados, no a los ejecutivos. Y Cuánto gozaron señores!.
Azafatas, Sobrecargos, Pilotos! (Yo sólo esperaba que los pilotos se fueran temprano y no bebiera mucho, porque al otro día volábamos por Lan de regreso a Buenos Aires!!! ja ja ja!).
Esto de verdad parecía un concierto en un estadio abierto. Cuánta energía y cuánto cariño se transmitió en la sala. Era contagiante ver a todos disfrutar con los mismos compañeros que ven día a día, ahora “de civil”, sin uniforme y pasarla bien. A nosotros nos encantó.
Ayer cuando llegamos al aereopuerto, se le notaba en los rostros a todos los que estuvieron en la fiesta porque se les veía el cansancio en la cara, pero a la vez se les notaba lo mucho que habían disfrutado. Nos dijeron que cuando terminamos siguió un DJ hasta las 4 a.m.!...Obviamente que la primera pregunta de Quico fue: “Pero los pilotos no se quedaron tan tarde, verdad?” ja ja ja!

