Llegamos a Guayaquil y teníamos un día libre, nos cayó muy bien el descanso. Aprovechamos para hacer un poco de turismo y me sorprendió muchísimo el cambio de la ciudad desde la última vez que habíamos ido, años atrás.
Guayaquil está hermoso, limpio y la puesta de sol fue espectacular, la cual no pude fotografiar por estar en medio del tránsito sobre un puente y no poder detenernos!. Nos fuimos con el chofer a pasear por el malecón y hasta una multa le pusieron por una imprudencia que cometió, hasta pena me dió, pero quién lo manda! ja ja ja!.
Aquí algunas de las fotos del recorrido turísitco, incluyendo mercado típico y todo!.
Luego, al otro día, nada “anormal”. Prueba de sonido, con un calor insoportable!. (aunque en la noche, durante el concierto, hizo un fresquito de lo más que se yo!)
Cuando terminamos el soundcheck nos dirigimos a los camerinos y allá le tenían preparada una sorpresa a nuestro David Almengod, percusionista, al cual se le entregó su bizcocho. Pero también se le entregó al Boba (Percusión) y a Abednego (bajista) por cumpleaños pasados, fuera de gira. Tremendo desorden!. Este se hizo en el camerino de JL, por ser el más grande y estaba la banda entera, así que no sólo se le entregó a cada uno su bizcocho, si no que también la mesa de picaderas del jefe fue saqueada por todos nosotros...”hacía hambre”...ja ja ja!
Ah!...sí!...Hubo un concierto también! ja ja ja ja!...Qué les puedo decir. Luego de 13 años sin haber ido a Ecuador, excepto en un par de privados, la energía era fuerte y excitante.
Me encanta cómo hay una nueva generación de fans escuchando nuestra música. Una generación que creció escuchando la música de sus padres y ahora la escuchan ellos....Un gran círculo de vida!

